
Por desgracia, no es la primera vez que se produce una filtración de datos masiva. En los tiempos que corren, este tipo de amenazas son bastante comunes. Sin embargo, un nuevo ataque parece haber golpeado donde más suele doler: en el anonimato de los ciudadanos. En realidad, se trata de datos de aquellos que han denunciado algún tipo de delito.
En concreto, ha sido un grupo de hackers quien ha asegurado haber accedido a más de 93 GB de datos procedentes de plataformas utilizadas por fuerzas del orden para recibir pistas anónimas. O lo que es lo mismo, dicen que han dejado al descubierto un sistema que, en teoría, debía proteger la identidad de millones de personas.
Se filtran 93 GB de datos anónimos
Como revela el medio Ars Technica, esta filtración de datos no es como tantas otras. Las plataformas afectadas están vinculadas a P3 Global Intel, una empresa que desarrolla herramientas digitales para programas de denuncias anónimas. Algo similar a lo que en el extranjero se conoce como «sistemas de Crime Stoppers». Estos permiten a los ciudadanos no exponer su identidad.
El mundo de la ciberseguridad se ha visto sorprendido y ha recibido la noticia con una notable preocupación. Más que nada porque este tipo de sistemas (en este caso en Norteamérica, pero los hay en todas partes del mundo) son cruciales para que la gente colabore con las autoridades. Si sus datos fuesen revelados, no solo muchos podrían correr peligro, sino pensárselo dos veces antes de volver a hacerlo.
Según los mismos hackers que presumen de haber firmado la operación, y que se hacen llamar «Internet Yiff Machine», el acceso obtenido incluye millones de denuncias, mensajes y registros internos. El volumen de información filtrada también es enorme, 93 GB. Algo que da a entender que no se trata de un incidente menor, sino de una posible brecha en toda regla en el sistema.
En cualquier caso, los expertos hacen hincapié en que el principal problema no radica en la ingente cantidad de datos (que también), sino en la sensible naturaleza de los mismos. Este tipo de plataformas suelen manejar información extremadamente delicada, donde incluso el más mínimo detalle pueden identificar a una persona. Pero además, el incidente ha provocado una duda importante…
¿Son realmente anónimos estos sistemas?
Cuando alguien denuncia algo potencialmente peligroso o relevante a la policía de donde sea, no quiere mostrar su identidad. Estas plataformas, como la hackeada en este caso, aseguran que todo se lleva a cabo de manera anónima. Ahora ha surgido la pregunta: ¿es realmente así? Porque de ser cierto, ¿cómo es posible que los ciberdelincuentes tengan esos datos?
Por si todo esto fuese poco para generar revuelo, hay otra cuestión importante que también debe tenerse en cuenta. La información lograda, supuestamente, por los hackers, podría poner en peligro investigaciones que las autoridades tienen ahora mismo en marcha. Un cúmulo de malas noticias que, tal vez, debería poner en alerta a todo el mundo. Policía, pero también quienes colaboran con ella.

