El pasado 1 de abril de 2026, lo que muchos esperaban que fuera una broma del April Fools Day (el equivalente al Día de los Inocentes en EE.UU.) se convirtió en una de las peores pesadillas para el ecosistema de las finanzas descentralizadas (DeFi).
Durante una semana piratas informáticos estuvieron preparando el terreno creando cuentas especiales y pre-firmando transacciones para que, el ‘golpe’ fuera casi instantáneo.
Se sospecha que los ciberdelincuentes lograron comprometer una ‘llave de administrador’, lo que sería algo así como una suerte de clave maestra dentro de plataformas de este tipo.
Con ese acceso, los atacantes desactivaron los sistemas de seguridad que normalmente impiden retiros masivos de dinero. Así, en solo unos segundos vaciaron cinco bóvedas de activos, llevándose criptomonedas como JLP, USDC (dólares digitales) y Bitcoin.
El robo más importante fue una transferencia masiva de 41,7 millones de tokens JLP, valorados en unos 155 millones de dólares en aquel momento.
Aunque las investigaciones siguen en curso, firmas de seguridad líderes como Elliptic apuntan directamente a grupos de hackers vinculados con Corea del Norte. Este tipo de ataques suelen tener un nivel de sofisticación que solo grupos con grandes recursos estatales pueden alcanzar. Además, el modus operandi coincidiría con el de actividades de lavado de dinero propias de banda como Lazarus.
Lazarus es un decano del cibermal. Nació en 2009 y lleva desde entonces haciendo de las suyas. Entre 2020 y 2023 se estima que habría lavado con éxito más de 200 millones de dólares en criptomonedas, según ha estimado el detective independiente de blockchain ZachXBT.
Tanto Elliptic como la también empresa de ciberseguridad TRM Labs han confirmado que la cifra robada en esta ocasión por los cibermalos ascendería a 286 millones de dólares. Esto lo convertiría en el mayor hackeo de esta clase de lo que va de 2026 y el segundo más grande en la historia de la red Solana (solo superado por el de Wormhole en 2022).
Consecuencias del ataque
Drift se vio obligada a congelar la plataforma (tanto depósitos como retiros) para evitar que el daño fuera mayor.
A causa del incidente, el token de la plataforma ($DRIFT) perdió más del 40% de su valor en cuestión de horas, afectando a miles de inversores.
Además, este pequeño ‘terremoto’ en el mundo cripto ha tenido sus réplicas. Debido a que Drift estaba conectado con otros proyectos, el golpe se ha sentido en al menos otras 20 plataformas dentro del ecosistema de Solana.
El equipo de Drift ha intentado contactar a los atacantes a través de mensajes grabados en la cadena de bloques, ofreciendo diálogo para intentar recuperar parte de los fondos, aunque las esperanzas de que un grupo APT devuelva el dinero son muy reducidas.
Drift Protocol es un exchange descentralizado (DEX) construido sobre la blockchain de Solana que permite operar con criptomonedas sin intermediarios, a diferencia de plataformas centralizadas como Binance o Coinbase. Funciona mediante contratos inteligentes, lo que significa que el usuario mantiene el control de sus fondos en todo momento.
Su principal uso es el trading avanzado, especialmente con futuros perpetuos, que permiten especular sobre la subida o bajada del precio de un activo sin necesidad de poseerlo, además de ofrecer trading al contado y operaciones con apalancamiento.

