Un actor de amenazas asegura haberse hecho con una base de datos con información de 820 millones de usuarios de Alipay y la está ofreciendo para su venta en la dark web.
Por ahora, la supuesta filtración no ha sido verificada de forma independiente y tampoco hay pruebas que demuestren que los datos hayan sido robados directamente de los sistemas de Alipay.
La cifra corresponde a la afirmación del atacante y no equivale necesariamente a 820 millones de personas, ya que una base de estas características puede contener registros duplicados o información procedente de diferentes fuentes.
La reclamación se produce después de que en junio de 2025 investigadores descubrieran una base de datos en China de unos 631 GB con más de 4.000 millones de registros, que se encontraba expuesta en Internet sin contraseña. El conjunto incluía información relacionada con servicios como WeChat y Alipay, además de datos financieros y personales.
Aquel incidente fue considerado una de las mayores exposiciones de datos conocidas en el país mandarín, pero tampoco se pudo demostrar que procediera de un ataque contra Alipay. Los investigadores apuntaron a una recopilación de información procedente de distintas fuentes.
Posibles riesgos
Si los datos fueran auténticos, uno de los principales riesgos para los afectados sería el phishing. Los delincuentes podrían utilizar nombres, teléfonos y correos electrónicos para enviar mensajes que aparentasen proceder de Alipay y tratar de conseguir contraseñas, códigos de verificación o información bancaria.
Los datos también podrían emplearse para campañas de spam, fraude y suplantación de identidad, especialmente si se combinan con información obtenida de otras filtraciones.

