Las autoridades holandesas han desmantelado una amplia infraestructura de alojamiento web presuntamente utilizada para “acciones desestabilizadoras contra la Unión Europea”, incluyendo facilitar ciberataques, operaciones de interferencia digital y campañas de desinformación.
La policía financiera de Países Bajos (FIOD) ha detenido a dos sospechosos y ha incautado alrededor de 800 servidores vinculados a la red investigada, además de ordenadores, teléfonos móviles y documentación administrativa.
La operación se ha centrado en una empresa de hosting que habría servido como soporte técnico para actividades alineadas con intereses rusos y bielorrusos, en violación de las sanciones impuestas por la Unión Europea.
Creada unos días antes de la invasión rusa
Según la información difundida por la FIOD, la compañía detrás de la red se había creado el 10 de febrero de 2022, apenas dos semanas antes de que Rusia invadiera Ucrania.
Para los investigadores, esta coincidencia temporal resulta bastante relevante, ya que la red habría comenzado a operar en paralelo al incremento de la actividad cibernética vinculada al conflicto.
En años sucesivos, la infraestructura se habría usado para alojar servicios relacionados con campañas de ciberataques y manipulación informativa.
Asimismo, parte de la red estaría vinculada a proveedores que, tras ser sancionados por Bruselas el año pasado, habrían reorganizado su estructura bajo nuevas entidades corporativas en Europa.
La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones o la identificación de otros actores vinculados a la trama.
Este tipo de servicios se enmarcan dentro del concepto de ‘bulletproof hosting’, es decir, proveedores que ofrecen alojamiento con escasa o nula cooperación con las autoridades y que suelen atraer a actores maliciosos.
Dicha clase de infraestructuras se usa con frecuencia por grupos de ransomware, redes de phishing o campañas de malware debido a su resistencia a las solicitudes de retirada de contenido.

